Cuando es necesario un legrado

Su objetivo es evacuar completamente el útero tras un aborto espontáneo, y extraer los restos que puedan quedar en él. Puede ser necesario ante un aborto diferido, tras un aborto incompleto, o incluso tras un tratamiento médico del aborto que pueda haber fracasado.

 

También se realizan legrados en otras circunstancias:

 

En metrorragias (hemorragias) abundantes en pacientes no embarazadas. 

 

Para tomar una muestra de endometrio y analizarla, es el legrado diagnóstico. 

 

Para la realización de algunos abortos provocados (interrupciones voluntarias de embarazo) o terapéuticos (debidos a que el feto presente alguna anomalía grave o si la salud de la madre corriese peligro con la gestación).

 

Esta intervención se realiza por vía vaginal. Consiste primeramente en dilatar el cuello del útero con unos instrumentos denominados dilatadores o tallos de Hegar, con los que se realiza una dilatación muy progresiva, hasta unos 10 o 12 mm, para introducir posteriormente unos instrumentos (pinzas y legras) utilizados para vaciar el útero totalmente de los restos abortivos.

 

También, en ocasiones, se puede utilizar un aspirador para vaciar el contenido uterino. Para facilitar el proceso de dilatación del cuello del útero, en numerosas ocasiones es necesario utilizar métodos mecánicos (tallos de laminaria) o más frecuentemente farmacológicos (prostaglandinas) para prepararlo de forma adecuada previamente a la realización del legrado.

 

Deja un comentario

avatar
  Subscribe  
Notify of